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Aceite de coco

La nutrición es un campo lleno de mitos, entre ellos aquel que dice que el consumo de grasas saturadas del tipo que sea, es perjudicial. Vamos a ver que, con el aceite de coco ocurre algo bien distinto.

El aceite de coco es el claro ejemplo de que existen excepciones a las normas. A mediados del siglo XX empezábamos a conocer los efectos nocivos que las grasas saturadas tienen sobre nuestra salud. No obstante, cada vez son más investigaciones las que aclaran que las grasas aportadas por el aceite de coco pueden poseer importantes beneficios.

Información general

Aceite de coco, ¿bueno?, ¿nocivo? Y ¿por qué?

Para poder responder a esta pregunta debemos analizar su composición. El aceite de coco se encuentra formado principalmente por diferentes grasas saturadas las cuales se reparten aproximadamente en ácido láurico (60%) mirístico (16%) y palmítico (6,6%), además de contener vitaminas del grupo B, proteínas y minerales como calcio, magnesio o potasio. El resto de grasas que lo forman son monoinsaturadas (5,8 %), y poliinsaturadas (1,8 %).

Al oir el término saturado nos tiramos las manos a la cabeza, pero en el caso del aceite de coco sucede algo diferente. Se debe a que las grasa saturada del aceite de coco no es como el resto, ya que mientras la mayoría de los alimentos contienen ácidos grasos de cadena larga, el aceite de coco los posee de cadena media. Ello hace que la metabolización de dichas grasas sea diferente debido a que, tras pasar por el tracto digestivo se redirigen al hígado donde pueden ser empleadas como fuente energética rápida o bien ser transformadas en cuerpos cetónicos. Además posee propiedades termogénicas, lo cual favorece el aumento en el consumo energético. Teniendo en cuenta su proceso metabólico, tomar entre 250-300 kcal al día de aceite de coco (2 cucharas soperas) suele estar recomendado.

Al oir el término saturado nos tiramos las manos a la cabeza, pero en el caso del aceite de coco sucede algo diferente.

Es por ello que el aceite de coco es mirado con buenos ojos por sus consumidores más fieles, no obstante si es cierto que aunque su proceso metabólico sea diferente no se debe realizar un consumo excesivo, ya que no deja de ser una grasa saturada.

Por tanto la respuesta a nuestra pregunta inicial sería que cuidando su consumo, resulta beneficioso para nuestra salud. Pero para conocer todas sus facetas vamos a mostraros sus usos más comunes y sus beneficios.

Usos y beneficios del aceite de coco

A continuación se detallan los campos donde el aceite de coco se emplea con mayor asiduidad y los beneficios que aporta:

Usos en cosmética

Muy empleado en infinidad de productos cosméticos para hidratar la piel del rostro y cuerpo, debido a su contenido en ácido láurico y cáprico, además de vitaminas que ayudan a proteger la piel. Como exfoliante y desmaquillante también es muy apreciado ya que además de limpiar y dejar la piel suave y tersa, la hidrata.

Los champús y mascarillas capilares también son otros productos donde encontrar el preciado coco ya que ayudan a mantener la hidratación y humedad capilar al mismo tiempo que le aporta un extra de vitamina E. Además lo mantiene brillante, suave y aporta un aroma dulce y refrescante.

Otro uso cosmético del aceite de coco es debido a su efecto antibacteriano sobre la piel, ya que su contenido en ácido láurico ayuda a combatir las bacterias causantes del acné. Además también posee propiedades antiinflamatorias que ayudan a mejorar en la reparación tisular, por ejemplo, mejorando el aspecto de las cicatrices. Como ingrediente en pastas dentales también se emplea por el mismo motivo antibacteriano sobre la salud bucal.

Usos en alimentación

El aceite de coco posee importantes beneficios sobre la salud, debido a su contenido en ácidos grasos ,vitaminas, proteínas y minerales, habiéndose ganado su hueco en los tan famosamente denominados superalimentos. Sus usos en cocina son variados, desde un excelente aceite para cocinar hasta como aliño o para elaboración de postres. A pesar de someterlo a altas temperaturas al cocinarlo, posee la capacidad de mantener sus propiedades nutritivas.

Sus usos en cocina son variados, desde un excelente aceite para cocinar hasta como aliño o para elaboración de postres

Es bien conocido el poder adelgazante del aceite de coco, y esto está relacionado también con su proceso metabólico generando una sensación de saciedad debido a la formación de cuerpos cetónicos, los cuales se generan cuando el cuerpo obtiene energía a través de las grasas en vez de obtenerla de los azúcares.

Aproximadamente una cucharada de aceite de coco (15 g) aporta unas 115 calorías, un aporte calórico bajo tratándose de una grasa. No obstante, si lo que pretendemos es bajar de peso es ilógico incorporar esta grasa a nuestra dieta sin eliminar otras fuentes calóricas. Sería suficiente con sustituir alguna grasa empleada para cocinar los alimentos por la de aceite de coco. En Invierno es fácil observar como como dicho aceite tiende a solidificarse debido a las bajas temperaturas, mientras que en verano se torna más líquida.

Cabe destacar que en todo momento estamos haciendo referencia a aceite de coco ecológico, de agricultura ecológica y obtenido a baja temperatura.

A continuación os proponemos la receta "Curry con arroz salvaje" que el Chef Juan Llorca elaboró para Planeta Huerto donde propone la opción de sustituir la grasa vegetal del aceite de oliva por aceite de coco o incluso aceite de sésamo.

Usos en decoración

Sí, has leído bien. El aceite de coco como buen hidratante actúa como regenerador natural devolviéndole el brillo a tus muebles o piezas decorativas antiguas, mejorando su aspecto y dándole un agradable olor.

Valores nutricionales del aceite de coco

Composición por cada 100 gramos de aceite de coco:

Calorías 862 kcal
Agua 0 g
Proteínas 0 g
Hidratos de carbono 0 g
Grasas 100g, de las cuales:
Grasas saturadas 86,5 g
Ácido laurico 44,6 g
Ácido mirístico 16,8 g
Ácido palmítico 8,2 g
Ácido caprílico 7,5 g
Ácido cáprico 6 g
Ácido esteárico 2,8 g
Ácido caproico 0,6 g
Monoinsaturadas 5,8 g
Ácido oleico 5,8 g
Poliinsaturadas 1,8 g
Ácido linoleico 1,8 g
Hierro 0,04 mg
Vitamina E 0,09 mg
Vitamina K 0,5 microgramos

*Fuente: www.aceitedecoco.org

Efectos sobre el organismo

Los efectos más destacables sobre el organismo que el consumo de aceite de coco proporciona se desarrollan a continuación:

Poder adelgazante

Lo hemos nombrado anteriormente, debido a su bajo poder calórico, a la activación termogénica y la generación de saciedad. Muchos expertos nutricionistas apuntan hacia el aceite de coco como un complemento indispensables en dietas de perdida de peso.

Su poder adelgazante se debe a su bajo poder calórico, a su actividad termogénica y a la generación de saciedad.

Regulador de los niveles de colesterol

Diversos estudios comentan la capacidad de aumentar los niveles de colesterol bueno (HDL) y reducir los del malo (LDL), lo cual ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares mejorando la salud coronaria. La razón de esto parece ser que apunta a su contenido en antioxidantes.

Poder antibacteriano

También hemos comentado anteriormente su poder antibacteriano debido a que el ácido láurico presente actúa contra diferentes bacterias patógenas. También tiene acción antifúngica, por ejemplo contra la Candida.

Poder hidratante

Capacidad hidratante de las células de la piel y cabello dotándolo de mayor elasticidad, suavidad y tersura.

Métodos de extracción más empleados

Existen diversos métodos de extracción del aceite de coco tratándose de sistemas más tradicionales o con ayuda de maquinaria más actual:

Extracción mecánica

A través de una centrífuga la carne de coco se separa de la corteza para, posteriormente colocarla en una prensa y extraer la leche. La carne de coco sobrante se vuelve a centrifugar y se extrae el aceite para su recolección.

Extracción Ghani

Se trata de el método más ascentral y tradicional. Consta del empleo de un mortero grande para triturar la pulpa del coco, aunque la cantidad obtenida en cada proceso resulta ser bastante escaso.

Prensa RAM

Se trata de una prensa con un tubo metálico donde se introduce la pulpa a prensar y posteriormente se acciona a través de un gato hidráulico exprimiéndola y dando como resultado la obtención del aceite. Con esta metodología se consigue preservar la calidad del producto sin necesidad de proceder al refinado.

Disolventes químicos

Tras introducir la pulpa del coco en un barril compuesto por una serie de varillas que ayudan a romper la trama de la pulpa, se le aplica un solvente orgánico (hexano) para poder extraer el aceite de la pulpa. En este caso se suele emplear posteriormente procesos de refinamiento.

Principales variedades del aceite de coco

Debido a sus procesos de fabricación, existen diferentes variedades de aceite de coco en el mercado, siendo las más destacables:

Aceite de coco refinado

Su método de obtención pasa por un refinado mecánico y químico, al mismo tiempo que sufre un blanqueo y desodorización, quedando exclusivamente grasas saturadas puras.

Aceite de coco puro

Se extrae de granos de coco secos, y se caracteriza por ser un aceite crudo, sin refinar y sin aditivos. Se extrae principalmente por compresión del coco en un molino.

Aceite de coco virgen

Lo compone la leche procedente de la carne del fruto fresco a través de procesos fermentativos, separación centrífuga y acción enzimática. De esta forma su olor característico se mantiene, al igual que su sabor. sin perder sus propiedades y siendo una de las variedades mejor valoradas.

Aceite de coco como portador

Adquiere una importancia relevante en tratamientos orientales como la Medicina Tradicional China o el Ayurveda, siendo empleado en masajes terapéuticos al mezclarse con otros aceites esenciales. El coco básicamente actúa como facilitador de la absorción de otros aceites.

Es una opción interesante para introducirlo en nuestra alimentación, siempre procurando consumirlo de la mayor calidad posible

Como veis el aceite de coco es una opción interesante para introducirlo en nuestra alimentación, siempre teniendo en cuenta consumirlo de la mayor calidad posible para obtener todos sus beneficios.

Fuentes

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