No todo el mundo tiene la suerte de contar con un amplio jardín o terraza donde poder dar a sus plantas todo el sol que necesitan para deslumbrar. Y no por ello deben renunciar a tener un pedazo de naturaleza en su hogar.

La decoración con plantas de interior es una de las tendencias más actuales.

Existen muchas plantas de interior que necesitan poca luz y son ideales para decorar dormitorios, salones o incluso despachos improvisados.

Entre las flores y plantas de interior encontramos:

1. Begonias

Una de las plantas de interior con flor más bellas que existen. Y es que, este tipo de planta lo tiene todo: Unas flores fáciles de mantener, de diferentes tamaños y colores y una autonomía total.

No necesitarás prestar muchos cuidados para mantenerla viva.

Posee flores que se agrupan en racimos y forman una planta ornamental ideal para colocar en cualquier estancia y darle un toque sofisticado y natural. Se adapta a todos los espacios y ambientes dentro y fuera del hogar, ya que es una planta que encaja a la perfección tanto en el interior como en el exterior.

Si decides que es hora de despejar tu salón y no hay espacio para ella, podrás sacarla a tu terraza sin miedo a que se dañe.

2. Calathea

Nacida para iluminar.

Esta planta interior necesita poca luz para poder hacerse un hueco entre las sombras.

Este tipo de planta posee unas hojas peculiares que dotan a cualquier espacio de belleza y singularidad. Pues poseen unos nervios acentuados que inspiran diferentes tonalidades de verdes, desde los más intensos hasta los verdes suaves.

Calathea, es una amante de las sombras. Aléjala de ventanas y colócala en un rincón de la casa donde pueda estar protegida de los rayos solares directos y sorpréndete con su belleza selvática.

Es importante que la riegues de manera frecuente y mantenga la humedad ambiental, pero nunca dejes que el agua se quede en las hojas.

3. Helecho

Sus hojas de intenso color verde, su elegante caída y su fácil mantenimiento lo hacen una planta ideal para interior.

Existe una gran variedad de helechos y la mayoría de ellos, salvo la variedad Adiantum raddianum, son fieles amantes de la humedad y los espacios con poca luz.

4. Costilla de Adán

Una de las plantas del momento.

Su color intenso y sus hojas de gran volumen hacen que creen una atmósfera elocuente y la convierten en un elemento más dentro de la decoración de tu salón o dormitorio. Una planta que no solo ofrece belleza, sino vida al lugar.

La Costilla de Adán, también llamada Monstera deliciosa, proviene de zonas selváticas donde la luz es escasa y la humedad es alta. Por lo que es una de las plantas de interior más resistentes, ya que tolera ambientes secos y con poca luz, sin embargo, siempre se decanta por ambientes húmedos.

No la expongas directamente al sol o verás como comienzan a aparecer manchas amarillas en sus hojas, signo de peligro inminente.

5. Aglaonema commutatum

Es una de las plantas con más belleza que existen en la que sus hojas son las principales responsables de ello.

Esta planta es originaria del Trópico, concretamente del corazón de la selva, donde los rayos de luz raramente alcanzan los cientos de plantas y árboles que habitan en el sitio.

No le gusta el sol directo. Es más, el sol puede dañarla seriamente.

Para poder tener un pedazo de selva en tu salón solo tendrás que buscarle un sitio húmedo donde esté lejos de la exposición solar directa.

Eso sí, esta planta puede resultar tóxica si se ingiere. Si tienes niños o mascotas en casa, es mejor que te decantes por otra planta de interior.

6. Zamioculca zamiifolia

ZZ o Planta de la fortuna, esta planta de origen tropical denominada Zamioculca zamiifolia es una de las plantas de interior más duras y aptas hasta para los más #plantkillers, ya que apenas necesita cuidados. Gracias a sus hojas y tallos engrosados además de sus tubérculos subterráneos las zamioculcas requieren muy poco riego y soportan vivir en zonas con poca luminosidad, por lo cual son perfectas para dar un toque verde en cualquier rincón con poca luz.

7. Sansevieria

Una planta de interior que lo resiste todo.

Posee unas hojas alargadas que terminan en punta y asombran con unas delicadas pinceladas amarillas. De ahí que sean tan especiales.

Es una planta muy complaciente que solamente necesitará un poco de amor para relucir, ya que tampoco requiere grandes cuidados, simplemente, asegúrate de que su sustrato tenga buen drenaje y riega cuando veas que se esté secando.

Por lo demás, solo tendrás que disfrutar de su belleza.

8. Aechmea

Esta planta también se conoce como La Lengua de Suegra.

Es una planta de la familia de las bromeliáceas y, una de sus mayores virtudes, es que no necesita mucha atención para iluminar una estancia y proporciónale belleza con su sola presencia.

Sus hojas están dispuestas en forma de roseta y el color que la caracteriza toma una tonalidad verde grisácea. Evita su exposición directa al sol y podrás tener una planta elegante durante muchos años.


¿Aún te quedan dudas? ¡Déjanos tu pregunta en nuestro consultorio!