En estos últimos años, la decoración Zen se ha dado a conocer por todo el mundo. Para todos, es en nuestro hogar donde recargamos las pilas al terminar el día, pero, ¿sabemos cómo hacer de nuestro entorno un lugar que nos transmita paz y serenidad?

En Planeta Huerto te contamos cómo hacer un jardín Zen para que los días largos se te hagan más amenos cuando llegues a casa.

4 pasos para crear un jardín Zen en casa

Los jardines Zen se basan en la armonía y la belleza, al mismo tiempo que en la sencillez; así que no te resultará complicado crear uno propio. A continuación te explicamos de qué manera puedes crear un espacio donde te sentirás en calma, ¡en tan solo cuatro pasos!

#1. Elige la ubicación

Este es uno de los pasos más importantes, ya que el lugar donde lo sitúes determina cómo te sentirás cuando acudas a tu jardín Zen. Lo ideal es que encuentres un rincón iluminado, limpio y abierto donde puedas sentir la frescura del exterior, para que incluso en los días más calurosos puedas despejar la mente.

#2. Protege tu jardín Zen con una malla

Para evitar que tu jardín sufra de malas hierbas puedes colocar una malla donde previamente hayas allanado el terreno; una vez hecho esto, debes extender la malla y cubrirla con los materiales que te explicamos en el paso siguiente.

#3. Coloca los materiales

Los materiales que no pueden faltar son piedras y arena. La arena también se puede sustituir por grava, cuya única diferencia es que no se ve afectada por la humedad. Entre estas dos, puedes escoger la que más te guste o la que más se adapte a tu espacio. ¡Incluso puedes mezclarlas!

La arena o gravilla utilizada normalmente es blanca, un color muy valorado en la decoración Zen por la paz y tranquilidad que transmite.

#4. Personalízalo como más te guste

Es el momento de ponerse creativo: puedes añadir una pequeña mesa de cultivo, plantas, troncos… Seguramente este sea tu paso favorito, y es que, ¿a quién no le gusta decorar su espacio de calma?


Ya has comprobado lo fácil y rápido que es crear un jardín Zen, solo hace falta muchas ganas, un espacio y materiales. ¿A qué esperas?