Cargando...
Ir a sección

Y tú, ¿controlas?

El control de plagas y enfermedades puede convertirse, por el ansia del hortelano macetero, en un verdadero dolor de cabeza, culpable de noches de insomnio y consultas infinitas en múltiples foros de internet. Sin embargo, en este tema un buen consejo nos lo da el refranero popular “prevenir es mejor que curar”.

Primero hay que entender que para que la planta enferme o sufra las consecuencias de una plaga se debe a la conjunción de dos factores:

  • El medio es óptimo para el desarrollo del agente patógeno
  • La planta está débil y baja de defensas

La influencia del sistema agrario actual, basado en la utilización de productos químicos como pesticidas y plaguicidas, nos conduce a plantearnos como única solución la eliminación del patógeno. Pero, quizás, se podrían barajar otras opciones más sostenibles que no impliquen consecuencias tan nefastas para los seres vivos, que al fin y al cabo, nos guste o no, forman parte de nuestro medio ambiente y cumplen un papel importante en él.

Por tanto, la aparición de una plaga o enfermedad, más que como el daño de un agente a eliminar, ha de entenderse como un síntoma de que algo va mal en el ecosistema que hemos creado.

En consecuencia, un desequilibrio relacionado con el riego, los nutrientes, el tipo de planta o incluso la época de plantación puede ser la causa de una planta débil o un medio demasiado acogedor para los posibles patógenos.

  • El exceso de Nitrógeno favorece el desarrollo de insectos chupadores (pulgones, cochinilla, mosca blanca,…)
  • Un exceso de humedad y poca aireación potencian la aparición de hongos en las hojas más viejas en el caso de pepinos y demás cucurbitáceas.
  • La siembra o trasplante al coincidir con la época de desarrollo de una determinada plaga puede desembocar en un resultado fatal.

pulgón en brotes de hierbaluisahongos en tomateras

 Estos desequilibrios pueden evitarse adoptando medidas preventivas a aplicar en temas como:

  • EL SUSTRATO. Éste ha de tener una buena composición y una buena capacidad de aireación y retención de agua y nutrientes.
  • EL RIEGO. Ha de ser regular y homogéneo para que la planta no sufra estrés por defecto ni se encharquen sus raíces por exceso.
  • LAS PLANTAS. El utilizar variedades bien adaptadas y tener un huerto biodiverso, nos facilitará bastante el trabajo.

Siguiendo la línea refranera “las cosas bien hechas, siempre estarán bien hechas”, por lo que aunque llevar a la práctica estas medidas requiere un mayor esfuerzo a la hora de diseñar y planificar la puesta en marcha de nuestro huerto, en un futuro nos podremos relejar en cuanto se refiere a la eterna batalla contra plagas y enfermedades.


Otros artículos interesantes

Green Guerrillas pioneros en huertos comunitarios

viernes, 25 de noviembre de 2011

GreenGuerillas es una organización americana sin ánimo de lucro, que surgió a principios de los años 70 y que utilizaba las parcelas que habían sido abandonadas, con motivo de la crisis financiera, para la creación de huertos comunitarios. Su...

Cinco beneficios sexuales de tener huerto

miércoles, 2 de abril de 2014

Existen tantas ventajas a la hora de tener un pequeño jardín, que nos limitamos a observar las más obvias: tener alimentos frescos ecológicos y el simple factor ornamental de una mesa de cultivo o una parcela plantada. Pero, ¿sabías que los...

Cómo cultivar Acelgas en nuestro huerto

miércoles, 30 de octubre de 2013

La acelga (Beta cycla), de la familia de las Quenopodiáceas, se cultiva por las hojas, de las cuales en algunas variedades se utiliza el pecíolo carnoso y en otras la hoja entera. La acelga ha sido un alimento básico en nuestra dieta diaria...

Las herramientas más importantes del huerto (Parte 1)

martes, 5 de agosto de 2014

Antes de empezar un huerto es importante saber qué tipo de herramientas necesitamos: esta elección depende de la superficie que tengamos y los vegetales que vayamos a plantar. En Planeta Huerto te explicamos cuáles son los utensilios...

Descubre Nuestro Catálogo