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Freidoras sin aceite

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Freidoras sin aceite

¿Cómo funciona una freidora sin aceite?

Cuidar la salud, lo que comemos y la forma en la que preparamos los alimentos se ha vuelto una prioridad. Anteriormente, en muchas ocasiones tendíamos a sacrificar el sabor a cambio de una dieta equilibrada y saludable, pero hoy en día ya no hace falta.

Uno de los máximos responsables de este es cambio han sido las freidoras sin aceite, un pequeño electrodoméstico que poco a poco ha ido conquistando su espacio propio en las cocinas. Su mayor ventaja es que permite disfrutar de los beneficios de una freidora tradicional a la hora de dar sabor a las comidas, pero reduciendo en gran medida su aporte calórico.

¿Quieres saber cuál es el secreto de este accesorio que cuida de nuestra salud y además ofrece unos sabores y unas texturas muy similares a los conseguidos en sartén o en las freidoras tradicionales? Este es el truco:

La freidora sin aceite, también conocida como freidora de aire, es una especie de mini horno de inducción. Incluye unas resistencias que se calientan, y ese calor es distribuido de forma uniforme con la ayuda de unos ventiladores para asegurarse de que los alimentos queden crujientes y cocidos de una forma homogénea. El aire extra es filtrado antes de ser liberado, por lo que son bastante respetuosas con el Medio Ambiente.

Antes de continuar, un inciso importante: en realidad el término “sin aceite”, no es totalmente exacto, ya que sí necesitaremos añadir un poco a la hora de freír en estos aparatos, pero la cantidad es infinitamente más pequeña que la que debemos usar en los otros modelos: una sola cucharada es suficiente.

Las freidoras de aire cocinan todo tipo de ingredientes (pollo, carne, pescado, vegetales, huevos, panes, pasteles) y además, algunos modelos incluyen varios programas que te permiten freír, hornear, cocer,asar, tostar o cocinar al vapor.

Solo es cuestión de que sazones los alimentos a tu gusto, agregues una cucharada de aceite, los mezcles bien y selecciones el programa de cocción que mejor se ajuste a tu receta.

Beneficios de comprar una freidora sin aceite

La ventaja principal es que todas tus preparaciones serán más saludables, ya que no estarán cargadas de aceite, lo que directamente se traduce en un aporte calórico mucho menor (se pueden reducir las grasas ingeridas hasta en un 80 por ciento).

Además, otro aspecto importante a resaltar es que el sabor de los alimentos se potencia de un modo natural, ya que la cocción se realiza en sus propios jugos, sin aceites añadidos.

La versatilidad de este pequeño electrodoméstico es otro punto a su favor. Algunos modelos funcionan como un horno de convención: las puedes usar para asar, cocer, calentar, hornear, además de para freír.

Estas freidoras son además muchísimo más fáciles de limpiar que las convencionales por una sencilla razón: no utilizan casi aceite. La mayoría de los modelos están formadas por piezas desmontables que generalmente se pueden lavar en el lavavajillas, y existen algunas que incluso incluyen un programa de autolimpieza.

Por último, como ventaja añadida a todas las anteriores, ahorrarás. Y no solo en aceite, sino que también reducirás el gasto en electricidad, ya que consumen mucho menos que una freidora tradicional.

Qué aspectos hay que tener en cuenta para elegir

Hay 6 puntos claves que debes considerar antes de comprar una freidora sin aceite y acertar con el modelo:

Precio: todos nos fijamos en este factor como uno de los elementos decisivos, pero, a la hora de adentrarnos en las ofertas en freidoras de aire, debemos ser conscientes de que realizar una buena inversión en un electrodoméstico nos permitirá tener la tranquilidad de que durará muchos años sin estropearse.

Accesorios: es un aspecto que repercute directamente en el precio. De hecho, aquí reside una importante diferencia entre dos o más productos de la misma gama y con prestaciones parecidas, ya que cuantos más complementos incluya, mayor serán las posibilidades a la hora de cocinar.

Capacidad y dimensiones: lo más recomendables es que su tamaño sea medio. La freidora no debe ser muy pequeña, ya que implicará cocinar en varias tandas y para pocos comensales, ni tampoco tan grande que ocupe demasiado espacio en la cocina.

Potencia y consumo: en esta combinación de factores hay que tener cuidado. Como norma general, creemos que cuanta más potencia mejor. Y si bien es cierto que con una mayor cantidad de watts se cocina más rápido, debemos considerar que también suele implicar más consumo energético. Lo habitual suele ser una medida situada entre 1000 y 1500 W.

Programas y funciones: mientras que algunos modelos sin aceite solo permiten freír, otros son un verdadero robot de cocina: asan, gratinan, doran, hornean y tuestan. Dependiendo del uso que quieras dar a las freidoras sin aceite, deberás optar por una u otra alternativa.

Si deseas más información, no te pierdas nuestra guía de compra de las mejores freidoras sin aceite.

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