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Cómo cultivar bulbos

Un bulbo es toda planta que almacena su ciclo de vida completo en una estructura de almacenamiento subterráneo. Cultivar bulbos es la forma más sencilla de llenar tu jardín de color y vida, ya que su floración y crecimiento es bastante rápido y producen flores muy llamativas y de diversos colores.

Tipos de bulbos

  • Otoño/invierno: Se plantan en otoño y florecen en primavera estos son los tulipanes, narcisos, crocus, jacintos, etc.. Necesitan un periodo de frío durante el invierno para que puedan florecer. Pueden plantarse en exterior siguiendo el curso natural o en interior con bulbos tratados para la rápida floración.
  • Primavera/verano: Como azucenas, dalias, nardos, gladiolos… Al contrario de los de otoño/invierno, estos no soportan temperaturas bajas y por tanto, deben plantarse durante la primavera ya que ya no habrá posibilidades de que el suelo se congele, Éstos los podremos sacar del suelo en otoño, después de la primera helada, cuando se descolora el follaje y almacenarlos durante el invierno..

Cultivo de bulbos

Preparación del suelo

El drenaje del suelo es una de las cosas más importantes en el cultivo de bulbos, por ejemplo si un suelo es muy arcilloso, dificulta el drenaje del agua puesto que este tipo de suelo es poco permeable y nuestras plantas morirían por falta de agua, este tipo de suelo puede mejorarse agregándole compost, turba o algún tipo de material orgánico en las primeras 12 o 18 pulgadas de suelo.

Siembra de bulbos

Debe escogerse un lugar en el que de sol, aunque algunas bulbosas de verano prefieren lugares con semisombra. Los bulbos de primavera que son plantados con una orientación hacia el sur florecen antes que los plantados hacia el norte, ya que reciben más luz a lo largo del día.


Debemos remover la tierra y agregar compost o turba de forma que quede suelta y esponjosa para preparar el suelo, colocando si es necesario gravilla o arena de río en el fondo para mejorar el drenaje.

La distancia entre bulbos dependerá del tamaño que alcanzará la planta, cuanto mayor es el tamaño que vaya a alcanzar, mayor será la distancia a la que colocaremos los bulbos.

Debemos cavar un pequeño agujero y poner el bulbo con el punto de crecimiento hacia arriba, el cual dependerá del tipo de bulbo, a unos 3-5 centímetros de profundidad que será mayor si el bulbo es más grande llegando a una profundidad de 20 centímetros en caso de bulbos grandes, como los de las cañas de las Indias.

Una vez puesto el bulbo con el punto de crecimiento hacia arriba, cubrimos con la tierra que hemos extraídos y añadimos abono en la superficie. A continuación debemos regar pero sin encharcar la tierra.

bulbos

Fertilización

Generalmente tanto los bulbos de primavera/verano como los de otoño/invierno necesitan fósforo para que su raíz se desarrolle. Los bulbos se deben introducir a una profundidad de dos a tres veces su longitud que suele ser de 6 a 8 pulgadas. La tierra que se encuentra debajo de donde colocaremos los bulbos, es la que se mezcla con fósforo para que haya un contacto directo con la raíz y puedan absorberlo.

Por regla general, debemos aportar fertilizantes tres veces durante el año, siendo la primera dosis en primavera y la última en verano. Debemos evitar la fertilización una vez que los bulbos de floración en primavera empiezan a florecer ya que esto provocaría el crecimiento de la raíz y acortaría la vida de la flor.

Cómo regar los bulbos

Es necesario que tras la siembra reguemos los bulbos para que la tierra se asiente y la planta eche raíz, después debemos mantener el suelo húmedo al nivel de las raíces para que haya una buena floración. Hay que evitar tanto que la tierra esté seca como que esté encharcada, por tanto al regar sólo mojaremos la tierra evitando que el agua alcance la flor ya que se puede estropear.

Otros trucos sobre el cultivo de bulbos

Algunas técnicas empleadas para ayudar al crecimiento de los bulbos pueden ser el mulch, que es cubrir la tierra con dos o tres pulgadas de acolchado orgánico que regula la temperatura y mantiene un nivel óptimo de humedad. Los bulbos pequeños de floración temprana no deben cubrirse con el acolchado orgánico.

También, para aquellos bulbos que necesitan un soporte adicional para mantenerse erguidos, es conveniente sostener los tallos con la ayuda de estacas, estas deben colocarse cuando se planten los bulbos ya que si se colocan después pueden dañarlos.

En conclusión, es importante saber el tipo de bulbo que queremos plantar para saber cuando plantarlo y qué necesidades tiene y así tener un jardín lleno de color, de la forma más fácil y con poco mantenimiento. Así que dinos, ¿te animas a llenar tu jardín de colores?

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