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Cultivo del maíz: Cómo plantar maíz

El maíz pertenece a la familia Poaceae. Esta planta se ha cultivado desde hace más de 4000 años, y forma parte de la base de la alimentación en Sudamérica. Existen numerosas especies de maíz, pero, a no ser que tengamos gallinas o un molino de grano para hacer sémola, son dos las que suelen estar en los huertos familiares: el maíz dulce y el maíz de palomitas.

Requerimientos

Riego: las plantas de maíz, dada sus grandes superficies foliares y su exposición al aire, requieren mucha agua; por lo que vigilaremos su correcta hidratación, sobre todo a partir de la formación de espigas. Cuando la espiga esté bien formada y los granos endurecidos, podremos suprimir el riego y dejar que las plantas se sequen.

Nutrientes: el maíz es exigente en nutrientes, por lo que requiere una tierra bien abonada y rica en humus. Sería conveniente un buen abonado de fondo con compost bien descompuesto (este cultivo no tolera muy bien el estiércol fresco).

Sustrato: requiere una tierra profunda, fértil, aireada y rica en humus. Le gustan las tierras ligeras y preferentemente algo ácidas.

Cómo cultivar maíz

La siembra directa (no se hace en semillero) se realiza desde abril hasta principios de junio. Se siembra “a golpes”, con dos o tres semillas en cada hoyo a una profundidad de 2 o 3cm. No conviene sembrar matas de maíz de variedades distintas muy juntas, pues nos arriesgamos a que se produzcan polinizaciones cruzadas.

A la hora de elegir el lugar para plantarlo, no lo haremos en hileras, como es habitual, sino en bloques, dejando 35cm de separación entre las plantas. Lo hacemos así, ya que el maíz se poliniza por el viento, de esta forma, será más fácil que se lleve a cabo la polinización. Además, podemos ayudarlas en la polinización, sacudiendo cada planta para que el polen caiga de las flores masculinas, las cuales se sitúan en la parte de arriba, a las femeninas, que son las espigas que crecen en las axilas de las hojas.

En el momento en que la planta alcanza los 5 o 7 cm de altura se clarean, dejando una, la más sana y vigorosa, por hoyo.

Cuando la planta adquiera mucha altura, necesitará algún tipo de sujeción si crece al aire libre, por lo que se puede acollar (acercar al tallo) la tierra que se encuentra alrededor de la base de los tallos para conseguir más apoyo.

Asociaciones

En general las cucurbitáceas, sobre todo los calabacines, calabazas y pepinos se asocian bien con el maíz. Hay un tipo de asociación, llamada asociación precolombina que consiste en sembrar primero el maíz, y cuando mida alrededor de un palmo, se plantan judías. De esta forma, el maíz sirve de tutor a las judías y a cambio éstas proporcionarán nitrógeno para el maíz. Además, intercalaremos algunas calabazas para acolchar el suelo y protegerlo del sol en verano, de esta forma tendremos la combinación perfecta.

En cuanto a las rotaciones, al ser el maíz una planta exigente, deberíamos dejar pasar tres o cuatro años antes de repetir el cultivo en la misma parcela.

Plagas y enfermedades

Si practicamos correctamente las técnicas y realizamos rotaciones largas, es raro tener problemas con el maíz. Puede que en las primeras fases, los pájaros y los ratones nos dificulten en las tareas, pero para ello nos haremos con alguna malla protectora o nos entretendremos una tarde fabricando un espantapájaros de toda la vida.

Recolección

El maíz dulce se cosecha para consumo justo en su punto máximo de desarrollo, cuando los granos alcanzan un color amarillo intenso y antes de que empiecen a ponerse duros. El maíz dulce solo está unos días en ese punto. Las mazorcas verdes resultan insípidas y poco dulce, mientras que las que están demasiado maduras son algo duras y de textura pastosa.

Las matas de maíz para palomitas, se cosechan cuando las hojas que recubren las mazorcas estén bien secas.

Tras la cosecha, se pueden colgar al sol bien aireadas para su conservación.

Variedades en Planeta Huerto:

Como hemos comentado, para cultivo a pequeña escala y de consumo propio:

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