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El huerto en octubre

En el mes de octubre las temperaturas más agradables nos permiten disfrutar más del trabajo en nuestro huerto sin tener que ir escondiéndonos del sol. Pero, sobre todo, el inicio del otoño está marcado por los primeros fríos y las lluvias copiosas, y aunque este año estamos ante un fin de verano muy caluroso y seco, son factores que hemos de tener en cuenta a la hora de planificar las tareas.

Eliminar las cosechas no productivas de verano

A estas alturas pocos serán los cultivos que den todavía una cosecha significante, por lo que vale la pena liberar los bancales y recipientes, y prepararlos para hacer el trasplante de los cultivos de otoño.

A la hora de determinar en qué sitio voy a poner los nuevos cultivos es importante mantener unas rotaciones en las que se aprovechen más los nutrientes y se evite la proliferación de plagas al repetir cultivos. Por ejemplo:

  • Tras un cultivo de voraces, como es el caso de las solanáceas (tomates, berenjenas, pimientos) o cucurbitáceas (pepinos, calabacines, melón), habría que plantar “cultivos de hoja” (lechugas, espinacas, escarolas,…).
  • Tras un “cultivo de hoja” (lechuga), un “cultivo de raíz” (ajos, cebollas, rabanitos, puerros).
  • Las habas, que es un cultivo mejorante, en aquella zona con el sustrato más pobre.

¡qué habas! ni la plaga de pulgón pudo con ellas

Esta “limpieza” también se puede aplicar al huerto de aromáticas, eliminando las plantas de ciclo anual para que dejen espacio para las nuevas plantas, una vez que se ha incorporado más compost.

Poda de plantas bianuales

Algunas hortalizas son bianuales, pero por comodidad y por una cuestión de espacio las manejamos como anuales, ya que mientras están latentes ocupan un espacio que podría ser aprovechado por otro cultivo que nos podría dar cosecha.

Sin embargo, como en el caso del pimiento, podemos darle una segunda oportunidad podándolo tras la cosecha. Como ventaja, se adelantará la nueva cosecha con respecto a las nuevos pimientos que cultivemos.

Prevención contra las enfermedades criptogámicas

Aunque el descenso de las temperaturas disminuye la presencia de insectos, las lluvias abundantes pueden favorecer la aparición de hongos. Para evitarnos disgustos, mejor si reforzamos las plantas con un fungicida natural como la decocción de cola de caballo, que además también es bioestimulante.

En el caso de las cosechas tardías de tomate, como es el caso del tomate de Muchamiel, si queremos prolongarlas, para evitar que las lluvias mojen las hojas, favoreciendo la aparición de hongos, resulta conveniente colocar una cubierta de plástico para protegerlos.

Siembras, trasplantes y cosechas

Recuerda que en este mes sobre todo debemos preocuparnos de los cambios meteorológicos, ya que si prevemos las primeras heladas protegiendo nuestros semilleros y cultivos, y adecuamos la frecuencia de riego a las lluvias, tendremos mucho ganado y nos aseguraremos de tener unas plantas sanas y fuertes.


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