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El trasplante del bonsái

La operación de trasplante es vital para un árbol que vive en un tiesto. Cuando las raíces llenan la maceta envejecen y trabajan con dificultad, siendo capaces de absorber menos agua y comprometiendo la viabilidad del árbol.

Frecuencia

Con el trasplante también renovamos la fuerza del árbol e impulsamos su crecimiento, algo muy necesario en el caso de los bonsais ya que para poder formarlos han de soportar tareas como podas, pinzados, defoliados, ...etc, prácticas muy exigentes para las plantas.

Por este motivo se recomienda realizar un trasplante cada 1 o 2 años en árboles jóvenes o en formación, o entre 3-4 años cuando ya es un árbol formado y es una tarea más de mantenimiento.

Época

El momento óptimo para trasplantar es cuando el árbol va a iniciar su brotación tras el periodo de letargo invernal. De esta manera aprovecharemos el momento en el que comienza el crecimiento de las raíces evitando el riesgo de heladas, las cuales se acusan mucho más en los árboles en maceta.

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Sustratos

La principal característica de un sustrato óptimo para bonsais es que drene bastante permitiendo la creación de poros para que las raíces puedan respirar . Para ello ha de ser un sustrato con un tamaño de grano grande y duro o semiduro, que tarde en deshacerse.

Mezclas recomendadas

A la hora de realizar una mezcla hemos de preveer que ha de durar sin deshacerse al menos el mismo tiempo que el bonsái puede permanecer en la misma maceta. Para ello se combinaró un sustrato semiduro como el akadama con otro más duro como el pomice o el kiryuzuna

  • Árboles de hoja caduca: 90% akadama + 10 % pomice
  • Árboles de hoja perenne: 80 % akadama + 20% pomice
  • Coníferas: 20% akadama + 80 % pomice
  • Olivos: 40% akadama + 60 % pomice

Estos sustratos son tierras inertes que no aportan nutrientes, por lo que es necesario ajustar además del riego, por el gran drenaje que tienen, el abonado. Tareas un poco complicadas para principiantes, por lo que para empezar también se puede optar por el terrabonsái, una mezcla ya preparada de turbas, fibra de coco, piedra volcánica y akadama, que retiene más humedad y sí que aporta nutrientes.

El momento en el que se encuentra el bonsái va a condicionar el tamaño de grano a utilizar. Para árboles jóvenes en formación será conveniente un sustrato de grano grueso para favorecer el desarrollo de raíces fuertes, en cambio un sustrato de grano fino o shohin será el indicado para árboles viejos para controlar el desarrollo de las raíces finas y por tanto el crecimiento del árbol. Puedes ver las variedades de sustratos y granos en nuestra sección de sustratos para bonsái.

Macetas

El tamaño de la maceta ha de ser 2/3 de la altura total del bonsái . Si la maceta es demasiado grande la tierra tardará más en alcanzar la temperatura necesaria para que crezcan las raíces, y después del trasplante habrá zonas no ocupadas todavía por raíces que permanecerán durante mucho tiempo húmedas, llegando a ser la causa de la pudrición de las raíces finas.

Existen pautas fijadas para la coordinación de macetas con la especie del árbol y la forma de éste , pero lo importante es que cada uno encuentre su propio equilibrio y coordinación entre árboles y macetas. A continuación os comentamos unos ejemplos:

  • Árboles de hoja caduca estilo vertical informal: macetas ovaladas.
  • Árboles de hoja caduca en cascada: macetas profundas hexagonales o cuadradas.
  • Árboles frutales: macetas esmaltadas (coordinando el color del tiesto con el de los frutos)
  • Coníferas de tronco recto: macetas ovaladas o rectangulares poco profundas sin esmalte.
  • Árboles de forma dinámica: macetas de forma rectangular

Visitando nuestra sección de macetas para bonsái seguro que encuentras el modelo que más se adecua a tu bonsái.

Técnica

Durante el trasplante quitaremos la tierra vieja y cortaremos las raíces para renovarlas, eliminando las que están en mal estado y las más viejas, éstas se diferencian de las raíces más fina que son las que nos interesan por tener un color mucho más oscuro.

Podemos cortar dejando 1/3 de las raíces que había antes en la maceta, pero al cortar tantas raíces también hemos de cortar un cantidad similar de ramas finas para equilibrar la fuerza del árbol.

Pasos a seguir

Preparación del Sustrato

Aunque vamos a utilizar un sustrato específico para bonsái con un buen drenaje para, si antes de utilizarlo lo pasamos por un tamiz o cedazo eliminaremos el polvo más fino que puede obturar los poros.

Limpieza del Cepellón

Sacaremos el árbol del tiesto (si el sustrato está muy apretado en la maceta podemos ayudarnos de una espátula para sacarlo) y observaremos el tipo de tierra. Si se trata de un sustrato de tipo granulado y el cepellón está demasiado húmedo nos será bastante difícil la operación, por tanto lo dejaremos secar para evitar dañar las raíces, así la tierra se desprenderá con más facilidad. Si el substrato es muy arcilloso lo dejaremos sumergido en agua 24 horas con el fin de reblandecerlo y poder desprenderlo a base de lavados con chorro de agua.

Es muy importante eliminar la tierra vieja del centro del cepellón, ya que generalmente usaremos otro tipo de substrato y las raíces en su crecimiento encontraran dos medios diferentes, con diferentes drenajes y retenciones de humedad, y les será muy difícil vivir con esta diversidad de condiciones.

Si el substrato que vayamos a utilizar es del mismo tipo que el existente y este no está muy degradado podemos quitar tan solo un tercio de todo el cepellón, superior, inferior y lateral. Para esta operación nos ayudaremos de un desenrrollador de raíces e incluso de palillos de bambú afilados. Peinaremos las raíces, haciéndolo en dirección del tronco hacia fuera.

Una vez peinadas las raíces, procuraremos equilibrarlas en su crecimiento, podando más las más gruesas y menos las finas (tal como haríamos con la poda de ramas). Aprovecharemos este momento para eliminar raíces muertas o dañadas y corregir la dirección de las mal orientadas, utilizando una podadora cóncava para asegurarnos que las heridas de los cortes cicatrizan bien.

Eliminaremos las raíces que crezcan del fondo hacia abajo, favoreciendo las que lo hagan lateralmente. Este es un momento muy importante para la formación del nebari (cuello de la raíz), ya que solo tenemos ocasión de hacerlo cada varios años.

Durante esta operación debemos evitar que se nos sequen las raíces en contacto con el aire, para lo cual las podemos ir pulverizando con agua.

Preparación del Tiesto

Las macetas tienen en su base agujeros para facilitar el drenaje del agua, pero para evitar que se pierda el sustrato antes de nada debemos taparlos utilizando unas rejillas, las cuales vamos a sujetar mediante unos ganchos de alambre, que prepararemos doblando un trozo en forma de U, cuyos extremos pasaremos por la rejilla del interior al exterior de la maceta, y a continuación se doblan las puntas pegándolas a la base de la maceta

Además prepararemos unos alambres pasándolos por los mismos agujeros (a no ser que el tiesto venga provisto de unos a tal efecto) que nos permitirán fijar el árbol al tiesto y que facilitaran su enraizamiento evitando movimientos (viento) que podrían romper las frágiles raíces nuevas.

Rellenado del Tiesto

En el fondo del tiesto pondremos una capa de drenaje constituida por grano grueso de grava volcánica o de la misma mezcla. Después haremos un montículo con el substrato ya preparado. Colocaremos el árbol sobre el montículo, con unos ligeros movimientos procuraremos que la tierra quede bien en contacto con las raíces.

Elegiremos muy bien la posición de plantado, evitando colocar el árbol en el centro de la maceta, ya que una vez hecha la operación no volveremos a poder hacerlo al menos en dos años. Ataremos el árbol con los alambres que habíamos preparado y acabaremos de rellenar de tierra.

Tendremos que hacer bajar la tierra introduciéndola con un palillo de bambú afilado, además de evitar que queden bolsas de aire entre las raíces si no lo hacemos, al regar bajara el nivel de la misma y nos quedaremos con las raíces al aire.

Bonsai

Cuidados después del Trasplante

Riego. Una vez terminada la operación de trasplante debemos regar bien a fondo con una regadera de agujeros finos hasta que veamos salir agua clara por los agujeros de drenaje.

Protección frente al viento y frío. Colocaremos el árbol en un lugar resguardado durante un par de semanas antes de situarlo en su emplazamiento definitivo .

Abonado. Después del trasplante el árbol se está recuperando de una práctica estresante, por lo que NO se debe realizar ningún abonado hasta que el árbol no se active de nuevo y empiece a brotar de nuevo en primavera. En este momento ya podemos realizar aportaciones de nutrientes.

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad a la hora de afrontar el trasplante de tu bonsái, pero si tienes alguna consulta no dudes en contar con nosotros para lo que necesites.


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